Elogio fúnebre: plantilla para escribir unas palabras de despedida
Actualizado el 2 de noviembre de 2026 · Anthony Delmotte
En resumen. Un elogio fúnebre suele durar de tres a cinco minutos, unas 400 a 600 palabras. Di quién era la persona, comparte dos o tres recuerdos concretos, lo que dio a quienes la rodeaban, y termina con una despedida. Está bien leerlo; la mayoría lo hace.
La plantilla
Sustituye todo lo que está entre [corchetes] antes de leer. Cada párrafo se convierte en una tarjeta. 123 palabras tal cual, antes de rellenar los corchetes.
Gracias a todos por estar aquí. Me llamo [tu nombre] y era [tu relación] de [nombre].
[Nombre] nació en [lugar] en [año], y [una frase sobre su vida: su trabajo, su familia, dónde vivió].
Pero no es eso lo que la mayoría recordaremos. Recordaremos [una cualidad: su risa, su generosidad, su carácter].
Recuerdo [primer recuerdo: una escena corta y concreta].
[Segundo recuerdo, o una historia que alguien te contó esta semana.]
[Nombre] me enseñó [una lección, una costumbre, una frase], y todavía hoy [cómo se nota en tu vida].
A [familiares], [una frase de consuelo o de reconocimiento].
[Nombre], gracias por [aquello que agradeces]. Te echaremos de menos cada día.
[Opcional: un poema corto, una frase que le gustaba o sus propias palabras.]
Cómo hacerla tuya
Escribe como hablaba
Un elogio con su tono y sus expresiones se le parece más que una prosa solemne.
Pide recuerdos a otros
Una o dos historias de amigos o compañeros completan el retrato.
Planifica tus pausas
Deja líneas en blanco donde puedas necesitar respirar. Con un teleprompter que sigue la voz, el texto espera lo que haga falta.
Ten un relevo
Da una copia a alguien que pueda terminar de leer si tú no puedes. Nadie lo tomará a mal.